La Previa:
Desde el jueves 7 comenzaron a llegar los equipos y el viernes ya había en el club clima de campeonato. A la tarde se comenzó con las inscripciones y ya a la noche podía verse el camping iluminado y con varios asados de las delegaciones en marcha. Como consecuencia del buen clima reinante, incluso se armó una “fiesta de bienvenida”, muy divertida.

El sábado por la mañana continuamos con las inscripciones y el pesaje. Por la tarde varios salieron a probar los planeadores y el instrumental, en un día que terminó poniéndose muy bueno en las últimas horas con algunas calles muy interesantes. A la noche todos a descansar temprano, al otro día comenzaba oficialmente el campeonato, con 20 inscriptos en la clase Club, 12 en la Combinada y 6 en la de Entrenadores.

Domingo 10, primer prueba:
Amaneció con sol a pleno y teniendo en cuenta el pronóstico alentador, se fijó el briefing para las 10 horas, donde se entregaron las pruebas del día y se dispuso el primer  envuelo a las 12,30 horas. La clase club salió adelante. Las pruebas fueron las siguientes:

 

Con los primeros envuelos nos encontramos con algunos cúmulos sobre el aeródromo, y se podía subir relativamente bien hasta la base, a unos 1200 metros. Lamentablemente una sombra ingresó desde el oeste y los fue borrando, quedando condiciones muy pobres y resultando un día de tronada general y no válido, toda vez que el 25 por ciento de los participantes no pudo hacer más de 100 km. De todos modos fue un vuelo muy meritorio por parte de los participantes, que aprovecharon para entrenarse en un día muy difícil, volando algunos casi 5 horas. La anécdota del día: 11 planeadores tronados en la pista de Lipton, rescatados en muy poco tiempo por los aviones de remolque.
A continuación, el link a las clasificaciones del día:
Lunes 11, prueba 2:
No parecía posible volar ese día. A las 13:30 esperábamos que cancelaran la prueba porque llovía bastante sobre el club, pero la organización, apoyada por el certero informe de Lucas Berengua, indicaba que se limpiaría rápidamente, con una pequeña ventana para intentar algo. Certeramente se decidió cancelar primero a la Entrenadores, y luego a la Club, diseñando para la Combinada, con menor número de participantes, una AST de 110 km, que fue cumplida sólo por Maximiliano Vignati, abordo del Nimbus 2b, quedando varios en “las puertas” del club. Por la noche, muchos asados, picadas y cenas en nuestra cantina, en un ambiente muy relajado y de buen humor. El martes se volaba y parecía que volaríamos a partir de ahí todos días hasta el final del certamen:
A continuación, prueba de la clase combinada:
Martes 12, prueba 3:
Estaba pronosticado un buen día pero el avance de una sombra desde el noroeste hizo que Deportiva, con criterio muy acertado, decidiera bajar de dos horas y media a 2:00 en la pista. Las pruebas fueron las siguientes:
Con 1200/1300 metros a la hora de la partida, quienes salieron primero pudieron aprovechar mejores condiciones. Un grupo decidió ir bien a la izquierda de la primer área y en consecuencia pudo aprovechar para hacer la segunda pierna volando sobre terreno más seco y con buenos cúmulos. El resto, aunque la gran mayoría cumplió las pruebas, voló más lento y bajo la nubosidad media existente, lo cual se  vio reflejado en los resultados:
El equipo de LS4 de Albatros de la clase Club anduvo muy bien ese día, posicionándose en la punta de la tabla.
Resultados:
Miércoles 13, Prueba 4 (va mejorando el tema):
Pronóstico de 2000 metros, cúmulos y la mar en coche. Posible entrada de la tormenta que nos venía amenazando y las precauciones del caso por parte de la organización para tratar de aprovechar la ventana con condiciones buenas y normales, hicieron que se decretaran 2 horas para la Club y Entrenadores, y dos horas y media para la Combinada:
Jueves 14, Prueba 5:
Se presagiaba un día excelente, con más de 2000 metros de techo y térmicas fuertes, con viento moderado y cúmulos, que empezaron a aparecer antes del mediodía. Primer envuelo a las 12,30 y pruebas de 2 horas para la clase entrenadores  y dos horas y media para las restantes:

2000 metros a la hora de partida, aunque la mayoría salimos con 1600/1800.
Buenas térmicas y bastante viento. Fue un día donde ya en la segunda y tercer pierna, bajo
los cúmulos pudimos tomar con promedios de 3,5 metros por segundo hasta 2700 metros,
hasta hacía Frío! Se impuso en la Club Martín Fernández, segundo Juan Bonelli con el 2D, quedando
respectivamente primero y segundos en la general, y tercero resultó la Dupla Soler/Soler, (Tomás Soler compartiendo
el 4 con Miriam) manteniendo el cuarto lugar en los resultados después de 5 días.

En la clase Combinada, nuevamente ganó Martín Darrain, a 98km/h. Lo siguió en la tabla Gonzalo Riera,
y tercero resultó Aimar Mattanó con el V4
Por último, en la Entrenadores, , Ganó la prueba Bruno Cortiglia a 61  km/h y segundo
Pepe Bruna,  únicos dos arribados. Tercero Alejandro Lage. Fue un día difícil para esta clase debido al viento.

https://www.soaringspot.com/en_gb/regional-zona-centro-albatros-2019-san-andres-de-giles-2019/results/entrenadores/task-5-on-2019-11-14/daily
https://www.soaringspot.com/en_gb/regional-zona-centro-albatros-2019-san-andres-de-giles-2019/results/combinada/task-5-on-2019-11-14/daily
https://www.soaringspot.com/en_gb/regional-zona-centro-albatros-2019-san-andres-de-giles-2019/results/club/task-5-on-2019-11-14/daily

 

 

Viernes 15, Prueba 6 (A remar!):
Todo indicaba que iba a ser un buen día, con hasta 2000 metros de techo y buenas térmicas, aunque con viento
en el orden de los 25/30 km  y sin  cúmulos. Ya se sospechaba que quizá el último día (sábado 16) no se volaría, así que
la organización decidió aprovechar la ventana volable para intentar una AAT de 2 horas para la clase entrenadores, y dos horas
y media para las restantes, con 4 áreas cercanas al club:

 

 

Se demoró el primer envuelo hasta alrededor de las 13, donde nos encontramos con condiciones bastante marginales,
aunque en térmicas aisladas podía subirse hasta 1300 con promedios aceptables. La partida fue en general con 1000 metros}
Fue un día raro. Durante el resto del vuelo entre el viento, los pobres ascensos y el bajo promedio de ascenso, la mayoría  de
los participantes tuvo que ser muy cautelosa para no quedarse excesivamente bajo, donde la tronada era casi segura. Sin embargo
hubo dos casos muy puntuales en la clase club donde los pilotos tuvieron la suerte de encontrar 3 buenos ascensos, dos de ellos hasta 1700
metros y el vuelo a esa altura fue mucho más distendido, quizá en desmedro de un mejor promedio, pero la situación
aconsejaba volar tranquilo, para evitar quedarse bajo. Prueba de ello es que en la clase Club hubo sólo 7 arribos,
ganando la prueba Juan San Martín con el DR (y la gorra de Pepone), segundo Guillermo Spolita y terceros
la dupla Fabián Solimo-Mariano Iglesias. La Entrenadores tuvo un sólo participante que cumplió la tarea; Bruno Cortiglia abordo
del SZD51-Junior, a 42 km/h. Lo siguieron Enrique Manso y Alejandro Lage.

En la Combinada llegaron 5 aunque ese día no volaron todos los planeadores de la clase. Ganó la prueba Martín Darrain,
Segundo Maximiliano Vignatti y tercero Aimar Mattanó.

https://www.soaringspot.com/en_gb/regional-zona-centro-albatros-2019-san-andres-de-giles-2019/results/combinada/task-6-on-2019-11-15/daily
https://www.soaringspot.com/en_gb/regional-zona-centro-albatros-2019-san-andres-de-giles-2019/results/entrenadores/task-6-on-2019-11-15/daily
https://www.soaringspot.com/en_gb/regional-zona-centro-albatros-2019-san-andres-de-giles-2019/results/club/task-6-on-2019-11-15/daily


A la tardecita comenzó  a cumplirse el pronóstico y la mayoría desarmó, aunque no fue más que una lluvia sin riesgo, pero que
persistió hasta el mediodía del Sábado. Se esperó hasta último momento para intentar volar, pero con buen criterio se cancelaron
las pruebas, y los equipos se dedicaron a acomodar sus cosas y descansar para la fiesta de fin de campeonato, que realizaríamos a  partid
de las 21 horas. La mano experta de Nachito Valli nos tenía preparado un exquisito  chancho asado con pelo, que se asaba lentamente
en la entrada de nuestra Sede Social.
La preparación para la cena también contó con la colaboración de todos los socios. La Cantina quedó muy bien decorada y la expectativa
para el festejo era grande. A la hora convenida comenzaron a llegar los equipos, y realmente el ambiente que se vivió fue de pura alegría. Habíamos volado mucho, casi todos los días, con condiciones difíciles y también fuertísimas, y realmente estábamos contentos.
Los vencedores de todas las clases fueron coronados, y bañados correspondientemente en espuma.

Después de la comida comenzó la música, de la mano de Santiago Respuela, un amigo de San Andrés de Giles que ofreció
sólo con su guitarra un concierto donde hubo baile y canto al por mayor. Luego siguió la fiesta, con Trencito Multitudinario incluído
y la juerga siguió en un local bailable hasta la madrugada. Hubo hasta amigos de un club cercano que se encariñaron tanto con
Albatros que se quedaron hasta el miércoles.

Hasta aquí un pequeño resumen. Desde el punto de vista de la organización, en todos sus aspectos, y como lo expresó Aimar en el último briefing,
el trabajo fue excelente y ello sobre todo teniendo en cuenta que además  de deportiva, cómputos, operaciones, etc., muchos de ellos
también participaban! (Virulo, Timi, Seba). Impecable el laburo de Nacho Ártico como Director. Nacho se multiplicó las semanas
previas y durante el regional para estar en todo, y recibió la invalorable ayuda de Facundo Bruttel, Eduardo Claro y Sebastián Guerra
Los remolcadores, ayudantes, planilleras (Jesica Pasarella y Fernanda Castro), estuvieron siempre atentos a cualquier tarea, teniendo su aplauso todos ellos en la fiesta, como así también un premio a su labor.
Fue realmente un campeonato que creo fue disfrutado por todos, sin excepción, y lo más importante de la cuestión: Fue un evento
de una semana donde se volaron 6 de los 7 días posibles y ni hubo ni UN incidente ni situación de riesgo. Además sirvió como
entrenamiento y puesta a punto de los veleros e instrumental para el Nacional de América. Los esperamos en el próximo!
¡Saludos y buenos vuelos!
Juan Patricio San Martín